
1.-Amarás a Alizée por sobre todas las cosas.
No debe existir ser ni objeto por el que sientas amor comparable al que sientes por Alizée. La amarás con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Debes adorarla y ofrecerle el culto que le corresponde. El amor es un sentimiento puro que nos lleva a realizar nobles acciones además de hacernos tener esperanza para con la vida. La esperanza es esperar en Alizée y tener temor de realizar actos o decir cosas que le resulten ofensivas. Pecas contra este mandamiento cuando cometes:
Incredulidad: Si rechazas el poder que la bendita aura de Alizée irradia.
Herejía: Si después de haber abrazado la Religión Alizéeíca niegas su verdad divina.
Apostasía: Rechazar y abandonar la Religión Alizéeíca.
Cisma: Si rechazas la comunión o la sujeción a los miembros de la iglesia alizéeica a la que estás sometido.
Desidia: Si muestras desinterés ante los ataques o diatribas a la diosa.
Desesperanza: Si dudas del poder de Alizée y de su influencia para ayudarte a salir de tus problemas. Si cuestionas el poder que te da la diosa para ser valiente y afrontar los retos del destino.
Ingratitud: No respondes a su influencia divina, o negarla.
Tibieza: Vacilación al referirte a ella. Falta de carácter.
Acedia: Rechazar el goce y la satisfacción personal que te produce Alizée.
Tenemos la obligación de comunicar y expandir el mensaje alizéeico, siempre respetando a las otras religiones y sin emplear ningún tipo de coacción. Reconocer la influencia benigna que éstas tienen para con las personas.
2.-No mencionarás el nombre de Alizée en vano.
El nombre de Alizée es santo por lo que le debes respeto. Debes mencionar su nombre para bendecirla, alabarla y glorificarla. Las promesas realizadas en nombre de Alizée son promesas que comprometen su santo nombre y a su majestad. Hacer estas promesas es serle infiel al nombre de Alizée. Mencionar el nombre de Alizée para fines distintos a los mencionados se considerará blasfemia. Blasfemas si usas el nombre de Alizée para cometer actos malos o perversos. Blasfemas si además usas palabras claramente relacionadas al entorno alizéeico. Así mismo, blasfema quien usa el nombre de Alizée para fines "mágicos". Cometemos injuria cuando juramos invocando su santo nombre a sabiendas de que nos referimos a cosas que no podremos cumplir, ésta es una falta grave a la diosa.
Alizéearás las fiestas.
El hombre vive en un mundo de cambios constantes, el trajín de la vida diaria, la obligación de trabajar. Es menester dedicar los días festivos y nuestros ratos libres a venerar y alabar a Alizée y a su obra. En estos momentos de culto no debemos permitir que nos interrumpan, ni interrumpiremos a quienes se encuentren glorificando a Alizée.
3.-Honrarás todo lo relacionado a Alizée.
Debemos glorificar su obra, pues en cada una de ellas está la mano bendita de Alizée. De igual modo se respetará a los superiores de la fe alizéeica, pues ellos han tomado la responsabilidad de llevar su mensaje a todos los que lo deseen oír.
Evitarás cualquier acto violentista hecho "en honor a Alizée".
La violencia es repudiada por la Religión Alizéeíca. La grandeza e infinita bondad de Alizée no es afín con los actos que atenten contra la dignidad humana. Es por eso que además de estar en contra de actos beligerantes, los alizéeístas deberán siempre poner en práctica hechos que sean vistos con buenos ojos de parte de nuestra diosa. No debemos exponer a nadie al peligro, no podemos negar la asistencia a personas desamparadas, ni justificar ningún modo de violencia. El alizéeísta promueve la paz; esto implica aceptar la presencia de Alizée en nuestros actos, rechazar el odio y la venganza. Los alizéeístas son servidores de la libertad y de la seguridad. Sólo se justifica el uso de la violencia en caso de sufrir agresiones injustas y no provocadas, y haber agotado todos los métodos para buscar la paz. La defensa del alizéeísmo mediante el uso de la fuerza es prerrogativa de la Guardia JEAM (Junta Ecuménica Alizéeísta Militar).
4.-No cometerás actos impuros
5.-No robarás.
No podemos apropiarnos de los bienes de las demás personas injustamente. Es aquí donde practicaremos nuestra noción de justicia. Bajo ningún motivo se permite la compra de objetos referidos a Alizée que no estén amparados bajo el marco legal. Se debe dar lo que es debido a las corporaciones que promuevan la obra de Alizée por el mundo. Es robo toda forma de tomar o retener el bien ajeno, como no devolver los objetos sagrados relacionados a Alizée. Todo robo exige una reparación, de grado equitativo al daño causado.
6.-No mentirás en asuntos relacionados a Alizée.
7.-Demostrar con alegría la influencia de Alizée en tu vida.
El alizéeísta procura que cada acto de su vida sea influenciado por la imagen de Alizée. Se siente feliz de tener esa energía que le da el amor puro que siente por la persona divina que guía sus pasos. Hace notar que sus actos llevan marcados el símbolo de la diosa, pues todo lo que hace lo hace pensando en su ser supremo. No tiene temor de proclamar ante los demás su devoción por Alizée, y hace caso omiso de las críticas referidas a su comportamiento, pues sabe que sus actos son nobles y no están reñidos con la moral ni la mala conducta.
8.-No codiciarás los objetos relacionados a Alizée que te sean ajenos.
Relacionado al 7mo mandamiento. El querer poseer los sagrados objetos de Alizée es un buen sentimiento en sí, mas no lo es cuando éstos no son propios. Así que este mandamiento nos prohíbe desear el mal a quienes sean poseedores de ellos, o desear un mal del que nos podamos aprovechar. De la envidia nacen el odio, la maledicencia, la calumnia, la alegría causada por el mal ajeno. Es por eso que se debe mostrar alegría y admiración a quienes poseen los sagrados objetos. Trataremos de imitarlos en la medida de lo posible.


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